Hasta la fecha, probablemente ningún otro avión habrá influido tanto en la evolución de la aviación militar como el Messerschmitt Me 262, el primer avión de caza a reacción del mundo. Los trabajos de desarrollo de este birreactor de ala baja comenzaron en 1939, avanzando en el hasta entonces apenas explorado entorno de la aerodinámica a altas velocidades. Lo que causó los continuos retrasos en su desarrollo no fue tanto el avión en sí como los motores para él previstos. El Me 262 se elevó por vez primera utilizando exclusivamente propulsión a reacción el 18 de julio de 1942. Sin embargo, no fue sino hasta mediados de 1944 cuando pudieron llevarse a cabo las primeras misiones de importancia con este nuevo caza a reacción.
Desde entonces el Me 262 es protagonista de incontables leyendas, muchas veces sin demostrar (como las de unos supuestos vuelos supersónicos). La gran ventaja técnica que representaba este avión hizo de él, naturalmente, un cotizado botín de guerra. Las cuatro potencias vencedoras –especialmente los EEUU– realizaron un profundo análisis del Me 262 una vez finalizada la contienda. Los conocimientos así obtenidos fueron integrados rápida y persistentemente en sus propios desarrollos de aviones.
Especificaciones técnicas del Me 262 A-1:
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Longitud: |
10,6 m |
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Altura: |
3,85 m |
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Envergadura: |
12,51 m |
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Velocidad máxima: |
870 km/h |
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Motorización: |
Dos Jumo 004 B-1 de un empuje de 8,73 kN (890 kp) cada uno. |